De nuestra finca a tu taza, sin intermediarios.
En la finca Santa Teresita, la excelencia no es un objetivo, es una obsesión que se vive a 1.400 metros de altura. Nuestra historia late al ritmo de la tenacidad de hombres y mujeres que desafían la pendiente cada día para rescatar de la tierra solo lo extraordinario.
No solo cultivamos café: custodiamos un legado de esfuerzo que se siente en cada grano recolectado a mano, en el momento exacto que la naturaleza dicta su perfección. Cada cosecha refleja la pasión y el compromiso de una comunidad que ha convertido el trabajo del campo en un símbolo de orgullo y tradición.
En Finca Santa Teresita trabajamos bajo las buenas prácticas agropecuarias (BPA), supervisadas por la Federación Nacional de Cafeteros. Contamos con dos certificaciones internacionales que respaldan nuestro compromiso: 4C (sostenibilidad) y Praxis (calidad).
Cada etapa de producción está diseñada para garantizar un café excepcional:
Recolección selectiva: los recolectores reciben incentivos por escoger únicamente cereza madura.
Despulpado con selección previa: se eliminan las cerezas sobremaduras mediante flotación por lavado.
Secado y selección manual: el café pergamino se revisa cuidadosamente para retirar impurezas.
Trilla y selección automática: el café verde tipo exportación pasa por un control final de calidad.